domingo, 4 de noviembre de 2012

El lado oscuro de la maternidad: Laura Gutman

Hoy he descubierto a Laura Gutman, todavía no he comprado ninguno de sus libros pero esta misma semana me compraré el primero.

Cuando te quedas embarazada casi todo lo que te cuentan es bueno, parece que contar las cosas negativas que te pasan por la mente no está bien visto... entonces piensas que todo va a ser bonito o al contrario alguien te habla de la depresión postparto y piensas que te puede pasar... y te acojonas... pues ni todo es tan blanco ni todo es tan negro... como todo en la vida y claro, cada una le da el color que le parece.

Desde mi experiencia, esa depresión postparto no ha existido, más bien me dió un subidón postparto gracias a que me encontraba perfectamente después del parto y sobre todo gracias a la gente que me rodea, a mi marido, a mi hermana, a mi madre, a mi suegra, a mi cuñada, a Belén, a mi matrona Carmen... en definitiva a tener ayuda en esto de ser madre... a no encontrarme sola, sin embargo, pasan los meses y me doy cuenta de que la maternidad tiene un lado oscuro, una parte de la cual no se suele hablar... y con la que hay que saber lidiar.


En este blog, después de una entrevista a Laura Gutman se decía lo siguiente:

MUY ADENTRO
Por primera vez alguien me habla del lado oscuro de la maternidad, de cómo las necesidades impostergables del niño (amor, brazos, paciencia, cuerpo, mirada, comprensión, sostén) nos desbordan, de cómo afloran todas nuestras carencias infantiles y de cómo podemos enfrentarlas. Ha venido a dar una conferencia para Mares Doules y tiene publicados tres libros muy interesantes con Integral: ´La maternidad y el encuentro con la propia sombra´, ´Puerperios y otras exploraciones del alma femenina´ y ´Crianza, violencias invisibles y adicciones´. Analiza también el papel del varón y, en realidad, de la marcha del mundo, ya que para Gutman en la mayoría de nosotros habita un niño que sigue buscando afecto, a veces de forma brutal, sin ser capaz de reconocerlo.


El otro día casi me desespero porque no paraba de llorar y no era ni de hambre ni de sueño... pero cuando me pasa eso, la cojo en brazos, la aprieto contra mi, la consuelo y se me pasa por completo. Nunca la dejo llorando más de 1 minuto, el tiempo que tardo en dejar lo que estoy haciendo y abrazarla, porque no hay nada más importante que ella.

Hoy estaba leyendo un blog y me he encontrado con Laura Gutman, una psicopedagoga muy bien formada que parece que en sus libros te dice las cosas a la cara... que todas sentimos ese lado oscuro a veces, somos egoístas y sentimos que el bebé nos come, literalmente, se come nuestro tiempo.

Ahora me estoy planteando cuándo dejaré la lactancia, estoy en un debate interno y creo que estos libros me van a venir bien para enfocar mi visión. Cuando termine de leer alguno de ellos, contaré lo que se me pasa por la cabeza...

Según Laura Gutman...


Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido.
Deleitadas con el milagro, tratando de reconocer que fuimos nosotras las que lo hicimos posible, y reencontrándonos con lo que haya de sublime. Es una experiencia mística si nos permitimos que así sea.
Esto es todo lo que se necesita para poder dar de mamar a un hijo. Ni métodos, ni horarios, ni consejos, ni relojes, ni cursos. Pero sí apoyo, contención y confianza de otros (marido, red de mujeres, sociedad, ámbito social) para ser una misma más que nunca. Sólo permiso para ser lo que queremos, hacer lo que queremos, y dejarse llevar por la locura de lo salvaje.








1 comentario:

  1. Qué palabras más bonitas para describir la lactancia. Tengo una niña de 5 años (26 meses de lactancia) y un niño de 19 meses (actualmente enchufado a la teti). Lo mejor es seguir el instinto, no falla. Besos y gracias buscaré los libros porque tienen muy buena pinta, por lo menos parece que no trata de decirte cómo tienes que hacer las cosas sino proporciona un fondo psicológico que puede ayudarnos a tratar con nuestros peques.Me encanta tu blog

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