martes, 27 de noviembre de 2012

Movimiento libre, tercera parte: logros intermedios


Según una publicación de la asociación de centros educativos Waldorf-Steiner de España: "Los niños traen un guión interno que les ayuda a recorrer el camino de permanente pérdida y conquista del equilibrio. El impulso que les hace crecer y desarrollarse en su motricidad es tan claro y preciso que no necesitan la intervención directa del adulto en ese proceso, necesitan libertad de movimiento dentro de un marco seguro y que el adulte le acompañe con una actitud atenta y respetuosa llena de confianza en sus capacidades."

Como he comentado en mi anterior entrada sobre Emmi Pikler los niños, si dejamos que sean autónomos en sus movimientos van consiguiendo sin ayuda de los adultos pequeños logros que finalmente llegarán a ser grandes como sentarse, gatear o caminar ellos solitos.

Antes de sentarse por él mismo el bebé va adquiriendo posiciones intermedias que le van dando seguridad en sí mismo, es decir, que va experimentando con el equilibrio de su cuerpo hasta que de repente está sentado solito jugando con sus juguetes. Eso es natural, el niño busca y busca hasta que encuentra esa postura cómoda y autónoma que le permite jugar con varios juguetes que dejamos a su alcance, pero antes se apoya en los codos de lado, se da media vuelta y luego la otra media... hasta que consigue sentarse.

Las posiciones intermedias las hacen todos los niños en las mismas fases, sin embargo no siempre en el mismo tiempo, unos con 4 meses sostienen ya la cabecita boca abajo, otros más adelante... hay que observar los logros del niño sin obsesionarse o te gustaría que a tu te dijeran que corrieras una maratón sin haberte entrenado antes porque hay gente de tu edad que la corre? cada uno a su ritmo.

ESQUEMAS DE LAS POSICIONES INTERMEDIAS (posiciones bisagra en la escala de motricidad de Pikler)

El niño pequeño, cuyo desarrollo no se frena pero al que tampoco se le apresura y, si desde el
principio ha sido tumbado hacia arriba y no hacia abajo, cuando se halla en una posición en la
que se siente a gusto (es decir que puede adoptar y abandonar por sí mismo) se mueve con un
buen equilibrio tónico, realizando gestos y adoptando posturas muy variadas. Los dibujos son
una buena demostración de lo que afirmamos.

El niño pequeño, cuyo desarrollo no se frena pero al que tampoco se le apresura y, si desde el
principio ha sido tumbado hacia arriba y no hacia abajo, cuando se halla en una posición en la
que se siente a gusto (es decir que puede adoptar y abandonar por sí mismo) se mueve con un
buen equilibrio tónico, realizando gestos y adoptando posturas muy variadas. Los dibujos son
una buena demostración de lo que afirmamos.

No se precisan las edades. En efecto, ni el promedio de edad ni las edades extremas de
adquisición de tal o cual estadio o etapa citados en este estudio pueden servir de comparación
para un determinado niño. El mismo niño puede hacerse esperar en lo que se refiere a la ad-
quisición de un cierto estadio, perfeccionando largamente el precedente y llegar muy poco
tiempo después al siguiente o pasarán de nuevo bastantes semanas antes de ir más adelante.

Aquí pues, no existe regla. Por el contrario, y salvo rarísimas excepciones, todos los niños
pasan por todos los estadios.

Lo esencial no es la edad, sino la calidad del gesto, la armonía del cuerpo y del movimiento, la
gran riqueza de variantes para el «mismo» movimiento, la gran diversidad de las posiciones
adoptadas, la motilidad a lo largo de la actividad...

ESQUEMA I. El niño se halla tumbado hacia arriba
(aún no puede ni siquiera volverse de costado)

El niño, todavía tumbado hacia arriba, realiza movimientos cada vez más variados con los brazos, las piernas e incluso con el tronco. Hace «trabajar» sobre todo a los músculos del plano anterior del tronco y efectúa numerosos ejercicios con los músculos abdominales.
Empujándose con los pies, involuntariamente cambia incluso de lugar y puede deslizarse hacia atrás.

ESQUEMA II. Se vuelve de costado, se mantiene tumbado de costado
Se vuelve de costado, se mantiene tumbado de costado
Durante este período, en posición dorsal, puede cambiar de dirección, «dando pasos»
Levanta cada vez más arriba las piernas; sus ejercicios de los músculos del tronco y del abdomen son progresivamente más variados

ESQUEMA III. Se vuelve sobre el vientre y regresa a la posición anterior; se mantiene sobre el vientre.
Con las vueltas repetidas puede cambiar mejor de sitio
Durante este período, en posición ventral, puede cambiar de dirección, dando pasos con las manos

ESQUEMA IV. Se vuelve sobe el vientre y regresa a la posición anterior; se mantiene sobre el vientre
Las diversas maneras de mantenerse o de moverse tumbado hacia abajo

ESQUEMA V. Se mantiene tumbado hacia abajo; aún no es capaz de sentarse ni de ponerse de pie vuelve sobre
Rodando (es decir, volviéndose de la posición ventral a la dorsal, de la dorsal a la ventral varias veces y en el mismo sentido con un movimiento continuo) puede recorrer largas distancias

 ESQUEMA VI. Su posición tumbada hacia abajo sigue siendo la más evolucionada.
Avanza sobre el vientre, repta
Diversas variantes de reptar

ESQUEMA VII. Aún no puede sentarse pero ya se levanta del suelo, «se acoda», manteniéndose de costado: se halla «semi-sentado». En esta posición disfruta de la seguridad suficiente para poder jugar.
Diversas maneras de acodarse y de mantenerse semi-sentado.

ESQUEMA VIII. Se levanta a gatas sobre las rodillas. Gatea sobre las rodillas
Se levanta a gatas sobre las rodillas
Gatea sobre las rodillas
Gateando descubre lugares cada vez más interesantes

ESQUEMA IX. Gatea sobre las rodillas
Trepa al estrado y desciende, se sostiene con las piernas extendidas sobre las puntas de los pies

ESQUEMA X. Gatea sobre las rodillas
Diversas maneras de subir y bajar los escalones

ESQUEMA XI. Se sienta, se mantiene sentado (tal vez no puede ponerse todavía de pie, tal vez sí puede)
Diferentes maneras de sentarse

ESQUEMA XII. Se sienta, se mantiene sentado
Diversas posiciones sentadas

ESQUEMA XIII. Se levanta a gatas sobre los pies
Se levanta a gatas sobre los pies
Gatea sobre los pies
Entra y sale gateando de un barreño

ESQUEMA XIV. Se mantiene arrodillado, «anda» arrodillado
Se arrodilla y vuelve al suelo, agarrándose
Se arrodilla sin agarrarse y, arrodillado, vuelve al suelo del mismo modo. Se desplaza arrodillado.

ESQUEMA XV. Se pone de pie, agarrándose (tal vez es aún incapaz de sentarse, tal vez sí puede)
Diversas maneras de ponerse de pie

ESQUEMA XVI. Se pone de pie, agarrándose
Diversas maneras de volver al suelo

ESQUEMA XVII. Se pone de pie agarrándose, da algunos pasos agarrándose; gatea
Baja los escalones gateando
Baja la escalera, agarrándose

ESQUEMA XVIII. Se mantiene en cuclillas. Ya es capaz de ponerse de pie y de mantenerse sin agarrarse, pero aún no sabe andar
Diversas maneras de ponerse y mantenerse en cuclillas

ESQUEMA XIX. Se mantiene de pie sin agarrase, da algunos pasos sujetándose; gatea. Después anda suelto
Los primeros pasos, suelto
Se pone de pie sin agarrarse y después vuelve al suelo
La marcha

ESQUEMA XX. El niño anda
Algunos movimientos especiales

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