domingo, 23 de diciembre de 2012

A la guarde...


Me ha costado casi 3 semanas escribir lo que me ha supuesto dejar a Alaia con 5 meses y medio en la guardería. La verdad es que la vuelta es dura, aunque tu trabajo te guste, aunque sepas que eres afortunada hoy en día por tener trabajo... debería estar prohibido que los bebés fueran a la guardería... antes del año si yo hubiera podido no le habría llevado...
Pero he esperado a escribir esta entrada para no hacerlo los primeros días. Son días duros, vuelves a tu vida y la burbuja madre/hija se deshace (aunque solo en parte), ella sigue ahí cuando tu vuelves... y su sonrisa es la mejor gasolina, se te olvida todo.
Pero los primeros días se experimentan un montón de cambios. Dejar en parte de darle el pecho, no poder acunarla cuando tiene sueño o abrazarla cuando está llorando. Pierdes el control sobre su felicidad y la dejas en manos de una persona desconocida...
La verdad es que si lees lo que dice Carlos González te sientes fatal. Para mi es un gurú de la maternidad y la crianza sin embargo creo que no es consciente de lo que sus palabras entrañan en lo que a la separación se refiere. Señor Carlos González, estoy de acuerdo con usted en que los bebés con quien mejor están es con sus madres, sin embargo tengo una hipoteca que pagar y una vida que alimentar. He tenido que volver a currar...
Tengo suerte, soy una afortunada, he empezado en jornada reducida de 5 horas y media durante por lo menos 3 meses y hago un horario muy cómodo, la dejo a las 8:30 y la recojo a las 15:30. Además tengo la suerte de tener una suegra excepcional que martes y jueves va a buscarla a las 12:30 por lo que esos días estoy más tranquila.
Hay personas que aman su trabajo y Nuria (su cuidadora) es una de ellas. Es encantadora y no es solo mi percepción sino la de muchas madres. En la guardería Eguzki Eder de Derio Alaia está super bien cuidada y se ha adaptado super bien. Tengo suerte porque es una niña sin problemas, feliz y tranquila. No necesita más cuidados que el culito limpio, la tripita llena y muchos mimos y esto, estoy segura de que se lo dan.
A veces tienes que confiar en manos extrañas lo que más quieres, sin embargo en 2 días parece que la conoces de siempre. A veces cuando voy a buscar a Alaia no me la quiere devolver, se la come a besos. Dedica el tiempo necesario a cada padre/madre cuando va a recoger a su pequeño y nos mantiene informados de todo gracias a la agenda diaria.
La guarde tiene una experiencia de muchos años pero este año han comprado un local nuevo, al lado del más antiguo y han hecho allí 3 aulas para los menores de 1 por lo que están separados de los mayores (algo muy bueno para todo el tema de los virus...). Además tiene cocina propia por lo que cuando Alaia empiece con los purés de verduras si no me da tiempo se lo hacen allí. Para el tema de las frutas, les llevas las piezas enteras y las trituran directamente, muy práctico también para que conserven todas sus vitaminas.
El aula tiene un cuartito de cunas pegado pero cerrado con una puerta para que haya silencio, sin embargo a Alaia le está costando dormir... lo noto porque cuando la voy a buscar me mira... y seguido se duerme en el carrito. Como la conozco no me sorprende, desde el principio ha sido muy despierta, mira todo y no me extraña que se pase el día observando las actividades que hacen en el aula los bebés más mayorcitos. Esto no me preocupa porque por las tardes duerme bastante además por las noches ya no tengo que acunarla, duerme con los cereales del tirón de 8:30 a 7:00... horario perfecto para llevarla a la guarde a las 8:15.
Pues por todo esto que estoy contando, estoy encantada y no ha sido muy traumática la separación, además por las tardes aprovecho mucho más el tiempo con ella, juego mucho más cuando está despierta, valoro mucho más sus abrazos y sonrisas, le canto mucho más.
La veo feliz, está encantada y se ríe mucho con Nuria, eso me encanta a mi.  

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