domingo, 19 de enero de 2014

El colecho

Antes de ser madre leí bastantes referencias sobre el colecho, todas buenas. Sí que es verdad que es normal que todas fueran buenas porque lo que yo leía eran temas de crianza con apego, y claro, prohibir a un niño dormir contigo no es muy de apego.

Alaia durmió con nosotros hasta los 5 meses más o menos. Muchas noches dormía a mi lado porque después de darle el pecho, para no despertarla no la volvía a meter a su cuna, que estaba pegada a la cama. La verdad es que es algo indescriptible a lo que nadie debería renunciar, la sensación de tocar su piel y de escuchar su respiración tan cerca es algo especial pero claro, yo al día siguiente no tenía que madrugar... no conseguí dormir profundamente, bueno 1 día sí porque me desperté como una loca pensando que la había aplastado y que va! ahí estaba más a gusto...

A los 5 meses la llevamos a la otra habitación, empezaba a demandar menos por la noche, había quitado la toma de las 2 y ya podíamos dormir un poco más seguido. La verdad es que el primer día no me hizo mucha gracia "sacarla" de la habitación, pero claro, cuando el hijo es de 2, 2 deciden. A partir de ese día siempre dormía bien, hacía ruidos para que fuera a darle el pecho, le daba y se volvía a quedar roque de la misma en su cuna. Vamos, que no le creó ninguna inseguridad el dormir sola, supongo que dependerá del niño...

Y así establecimos una nueva rutina (la número 20 jejeje). Ella estaba bien y yo dormía a pierna suelta, no me despertaban sus ruiditos y movimientos y nosotros a ella tampoco, me acercaba a su cuna y estaba durmiendo como un angelito. En varios artículos he leído que a los bebés hay que "enseñarles" a dormir antes de los 6 meses, que empiezan en esa fase un sueño más parecido al de un adulto. Yo creo que Alaia se adaptó perfectamente a la nueva rutina y hasta hacía ya noches "del tirón" sin necesidad de comer. Además empezamos con los cereales por la noche, así que todo ayudaba.

Ahora Alaia tiene año y medio y hasta ahora ha dormido todas las noches de seguido pero últimamente ha empezado a despertarse algunas noches y a llamarnos. Como no se volvía a dormir ni con un biberón, la hemos metido en nuestra cama... imposible. No podemos dormir, ella no duerme, nosotros menos. 1 hora dura, dando golpes con los pies, riéndose... y a la cuna. Y de nuevo se duerme como un tronquito después de 1 hora de "parranda" (fiesta).

Via Eco Bressol
La verdad es que me gustaría que en esta situación, cerrara los ojos y se durmiera a nuestro lado, la cama es de 150 y aunque un poco apretadizos cabemos de sobra. Pero nada, no hay manera, no es la solución.

El colecho no es para nosotros, por el momento. Eso sí, cuando me pida dormir en la "cama grande" yo no le voy a decir que no, pero claro, las decisiones se toman entre dos.

Aquí os dejo un post sobre "como se lo montan las familias que colechan" hay soluciones para todos los gustos.

Las cunas tipo "sidecar" me encantan, si no hubiera heredado una normal me habría comprado una de este tipo.

A dormir!!!! juntos? :)








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