sábado, 13 de diciembre de 2014

La mesa de la paz, la alternativa Montessori al rincón de "pensar"

Está claro que todos los padresmadres queremos hacerlo bien. Tu crees que lo estás haciendo bien? seguro que haces lo mejor que sabes o por lo menos lo intentas. Cada día un poco mejor. 

El otro día hablando con mi amiga Leire, que está muy concienciada con darles a sus hijos una educación "consciente",  nos lo preguntábamos y llegamos a la conclusión de que si te preguntas si lo estás haciendo bien es porque te preocupa y si te preocupa hacerlo bien y piensas en ello es que estás en el camino de hacerlo mejor. Bueno, espero haberme explicado con este trabalenguas. 

Pero, ¿qué es hacerlo bien? darle bien de comer de forma sana y variada,  dedicarle el mayor tiempo posible, estimularle en todos los sentidos... pues cada padremadre tendrá una definición de que es eso de "hacerlo bien". No hay una receta mágica, hay tantas como familias que lo intentan hacer bien y se preocupan por ello. 

Uno de los momentos que para mi son claves en esto de "intentar hacerlo bien" es el de los momentos   de conflicto. Cómo gestionarlos. Creo que si digo que a todos se nos ha ido alguna vez de las manos alguno de esos momentos no es exagerar y no me refiero a que le pegues a tu hijo ni mucho menos, sin embargo creo que todos hemos gritado o nos hemos comportado de la forma que nos ha salido en ese momento (mirada agresiva, amenazas...). Esto es algo que no todo el mundo admite o de lo que no todo el mundo habla, pero pasa. Se nos va de las manos. 

Los niños nos ponen al límite, como personas y como pareja. Somos humanos, perdemos los nervios, estamos cansados físicamente y cansados de discutir, de pedirles que hagan las cosas... terminamos exigiendo, imponiéndonos de alguna u otra manera. 

Yo me he dado cuenta que cuanto más calmada estoy ante una rabieta menos dura. Así que causa--> consecuencia, cuando llega la rabieta ahora consigo calmarme (o lo intento) y no sucumbir. Pero cuesta y mucho, sobre todo si te pilla en plena calle. 

Los niños, en determinados momentos y sobre todo a determinadas horas del día... son un huracán de emociones. No saben controlarse, no saben lo que quieren... cuando llegan esos momentos lo normal es que necesiten un instante de relajación sin "pensar" y nosotros los mandamos al "rincón de pensar" o pentsaleku, como decimos por aquí. 

No creo que esa idea esté mal, yo lo que suelo hacer es "inmobilizar" a la lechona mayor sentándola en la trona y alguna que otra vez con la palabra "castigada" en la boca. 

Pero ahora, esa palabra se ha vuelto en mi contra. Alaia se lo dice a su hermana de forma "agresiva" y suele ser señalándola con un dedo inquisitivo o con peluche en mano. 

ARIANE ¡¡CASTIGADA!! (con un grito y con cara de enfado)... y soy yo o es su padre metidos en un cuerpo de una niña de 2 años y medio. No nos gusta.... NADA y cuando algo no te gusta, tienes que cambiarlo. 

Hace no mucho me enteré de que hay un lugar en el cual se pueden resolver conflictos pacíficamente y es un lugar que puede estar en tu casa. Se llama la mesa de la paz. Es un recurso de la pedagogía Montessori que me ha encantado. Creo que es algo que integraré en casa en cuanto me vea un día inspirada. 

Via esta web





No voy a contaros de qué se trata, prefiero que lo leáis directamente en este post del blog de Jaisa Educativos y de éste del blog Tigriteando. Espero que el concepto os guste tanto como a mi. Creo que es un recurso que utilizaremos con las niñas entre ellas pero también con nosotros porque hablando se entiende la gente y sobre todo... las familias. 

A leer!!!! :D 

PD: cuando hayáis leído los posts yo añadiría solo una recomendación, que la mesa de la paz tenga un espejo. Creo que mirarte a la cara cuando estás enfadado o cuando estás triste te ayuda a sentirte mejor y a relajar los músculos. ;)


1 comentario:

  1. Que dificil es solucionar los conflictos cuando son pequeños y rebeles! La patita ultimamente empuja a sus amigos mientras estan jugando, asi sin mas porque le apetece. Y da igual que la riñas porque lo repite. Yo he empezado a hacer caso al niño al que ha empujado sin de irle nada a ella, porque creo que lo que quiere es llamar la atencion, y si la riño lo consigue. Veremos si funciona.
    La mesa de la paz me encanta pero todavia la veo un poco pequeña para entenderlo. Seguro que en breves tenemos la nuestra.

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