sábado, 21 de febrero de 2015

Conferencia "Autoridad y límites" de Carlos Gonzalez

Hace unas semanas tuve el placer de escuchar y conocer al pediatra Carlos González. Es de esas personas a las que escuchas y terminas con una sonrisa en la boca porque dice verdades como puños, con mucho sentido común pero además con una ironía muy inteligente.

La verdad es que cuando leí su libro "Un regalo para toda la vida", estando todavía embarazada, consiguió cambiar algo en mi pero sobre todo me enseñó a saber qué tipo de madre quería ser. No me refiero solo a dar el pecho de manera decidida, que también, sino a ser una madre involucrada en una crianza con muuuuuucho apego. Quedarme con lo bueno de mi madre y de mi padre pero intentar mejorarlo... de manera consciente. 

Para acudir a la charla fuimos hasta Beasain, cayendo chuzos de punta, todo hay que decirlo, para asistir a su ponencia Autoridad y Límites de la cual me gustaría resumiros los puntos que más me han impactado. La empresa que organizaba el evento era TTiKLiK! con Itxaro Mendizabal al frente. Se desbordaron sus mejores expectativas... eso está bien, Carlos González tiene tirón. 

No es que haya escuchado algo muy novedoso pero hay cosas que son tan evidentes y tan de sentido común que hace falta que alguien te las recuerde de vez en cuando para que cuando llegue el momento actúes de la mejor manera posible, intentando superarte. 



El resumen lo voy a hacer de ideas generales, los argumentos que da son muchos y muy inteligentes pero es mejor que los escuchéis en directo, leáis alguna entrevista como ésta o ésta o lo veáis en algún vídeo de los que hay colgados por internet.

Ahora os resumo un poco las ideas muy generales de la charla a la que asistí:

- Todos los padres sabemos poner límites: los límites que se le pueden poner a un bebé o niño pequeño no son más que los que afectan a su seguridad, nunca le dejarías beber lejía no?. Otra cosa es no dejarle beber refrescos... si le dices que no, los querrá aún más y si le dices que sí te remorderá la conciencia... porqué no enseñar desde pequeños cuál es el momento del SI y cual es el momento del NO. Le da la vuelta eh!! y tiene toda la razón. Los límites empiezan por limitarse uno mismo y demostrarle al otro con respeto que no todo vale. 

- No se puede decir que no a todo: si dices que no a todo cuando tengas que decirle que no de verdad no te hará caso, no verá la diferencia entre "no se ponen los pies en el sofá" y "no se pinta en la pared"... entre no vengas tarde a comer o no te fumes un porro... a ver, esto es muy exagerado pero los niños que viven la cultura del NO por todo hará lo que les de la gana en cuanto te despistes. Eres adulto, sabes discernir entre el bien y el mal, entre lo importante de lo que no lo es... pues intenta inculcárselo desde pequeño. 

- No puedes imponerte todo el rato: la sensación de querer tener siempre el poder/control en cada situación nos lleva a querer imponernos. Cuántas veces has escuchado en tu infancia y adolescencia "Porque lo digo yo que soy tu padre/madre!!" muchas no?. Tenemos que ser padres más diplomáticos y negociadores. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a negociar y a tomar decisiones en la vida. Lo que no se puede negociar nunca es lo que afecta a su seguridad pero si pueden elegir qué abrigo ponerse, el rojo o el gris (aunque no vaya conjuntado lo llevará contento porque lo ha elegido). 

- Hay que respetarles y pedirles las cosas con educación, si los adultos nos dirigimos a los demás adultos con educación (la mayoría de las veces...) los niños también se merecen que las cosas se las pidamos de forma calmada y con educación. No suplicarles, sino respetarles. - Diplomacia, lo que pueda decidir que lo decida. Abrigo en casa.

- El niño obedece órdenes desde que se levanta hasta que se acuesta, entiende que a veces esté hasta las narices...: desde a qué hora hay que levantarse, lo que hay que desayunar, cómo vestirse, a qué colegio va... así que cuando alguna orden no la obedece a la primera no hay que poner el grito en el cielo. Es un niño, no un autómata.

- Solo nos quedamos con lo que nos repiten 1.000.000 de veces: De lo que aprendimos en el colegio solo nos acordamos de leer y escribir ya que lo hemos seguido haciendo todo el rato, lo que no nos han repetido tantas veces no lo recordamos después (hacer una raíz cuadrada). Los niños necesitan que les repitamos mil y una veces las cosas y no vale de nada decirle "ya te lo he dicho". Un niño necesita un espejo de paciencia delante no un moralista. 

- Si cedes en un momento dado le demostrarás que eres una persona flexible no un soldado del tercer Reich: algo que te dicen cuando eres padre/madre es "lo que le digas cúmplelo porque sino te va a tomar como el pito de un sereno", pues bien, es verdad que hay que ser firmes en lo que hay que serlo y a grandes rasgos hay que intentar poner orden, sin embargo, también hay que transmitir que tenemos una cuerda y que a veces se tensa pero que a veces también se destensa sobre todo si es con cariño. Tus hijos aprenderán que hay veces en la vida en la que uno lanza un órdago pero que si es necesario, hablando y comunicándose se puede ser también flexible. No pierdes autoridad si te retractas, al contrario, tu hijo te admirará si ve que eres un padre o una madre coherente, honesto y flexible.

- En casa no hay poli bueno o poli malo, tu hijo os quiere a los dos por igual, sois sus padres... no tiene otros: para entender este tema Carlos Gonzalez puso un ejemplo muy duro, los niños maltratados también quieren a sus padres. Pues sin irnos al extremo, no porque seas quien pone orden en casa o quien pasa más tiempo dejarán de quererte. Tus hijos te quieren por encima de todo. 

Los niños son niños incluso los que despuntaron de mayores...
- Santa Teresa de Jesús cuando era niña se escapó de casa con su hermano pequeño de la mano y les encontraron a las afueras del pueblo. Ella dijo que iban en busca de la muerte divina, a entregarse como mártir... ya apuntaba maneras... 
- Ramón y Cajal de niño cuando experimentaba con pólvora lanzó un proyectil a la casa del vecino y la incendió. 


Como al hijo pródigo en la biblia hay que saber pedir perdón pero sobre todo saber perdonar, es la muestra de amor más grande, sin peros, sin condiciones perdonar a un hijo porque se le quiere y porque siempre se le da una nueva oportunidad.

Mirad lo que responde Carlos Gonzalez cuando se le pregunta por los límites responde lo siguiente:

¿Qué papel juegan en la educación las normas y los límites?
Es muy importante que los padres y profesores tengan límites y los respeten: que sepan que bajo ningún concepto pueden gritar, pegar, humillar, ignorar o maltratar a un niño


Le da la vuelta a la pregunta verdad? y tiene toda la razón. Los límites empiezan por limitarse uno mismo y demostrarle al otro con respeto que no todo vale. 

Para terminar una entrevista Carlos Gonzalez responde así: 
¿qué consejo daría a unos padres primerizos?
Que no teman demostrar a su hijo todo el amor que le tienen.











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