miércoles, 7 de diciembre de 2016

De nuevo... yo.

Supongo que estarás sorprendid@ de volver a leer mis letras. Yo también de estar escribiendo. Un 26 de abril día en el que escribí mi última entrada de 2016... y pensaba que iba a ser la última.

Pero aquí estoy. Reorganizada mental y físicamente, pero sobre todo en paz... ZEN.

Ha sido una etapa dura, más o menos desde hace 1 año en el que mi hija mayor tenía 3 años y la peque tenía 1... bueno, sobre todo cuando empezó a andar y a exigir su espacio y sus momentos más intensos mientras la mayor no me dejaba ni a sol ni a sombra.

Todo empezó antes de mi hernia discal y acabó en dolores cervicales (que hoy tímidamente continúan). Si amig@, todos los dolores internos se psicosomatizan. El dolor sale por algún lado. Pero si sale, no se queda. Lo mejor es dejarlo salir.

Abierto, Open, Ouvert, Zabalik
No me voy a meter aquí a contar rollos psicológicos porque para eso no he reabierto mi blog. He reabierto el blog para gritar que es duro tener dos niñ@s y una vida. Pero más duro es no tenerlos contigo para poder luchar cada día por hacerlo lo mejor posible. Más duro es no tener fuerzas físicas o mentales para hacerlo... y yo las he tenido y las tengo (me acuerdo mucho de las madres solteras, las madres sin recursos, las madres enfermas, de todas las otras las madres... y mucho de mi propia madre).

Bueno, pues dada la razón por la cual se me habían acabado los Trukitos de Amatxu, quiero deciros que este txiringuito seguirá abierto, tímidamente pero seguirá. Porque no me curré más de 3 años de compartir experiencias para que a la primera de cambio se me acaben los trucos. Los que me conocéis sabéis que no me rindo y ese es mi gran truco. No me refiero a la pelea externa (que también) sino más bien a la interna.

No he sido yo pero ahora vuelvo a serlo. Estoy en paz interior, he pasado una de las etapas personales más difíciles de las que se pueden pasar, pero he vuelto con ideas claras y sobre todo con una vuelta al optimismo y a la sonrisa contagiosa.

Vamos que ahora que mis lechonas tienen 4,5 y 2,5 y yo... soy otra persona. Me dejan mi espacio, me entienden, me respetan y yo a ellas... mucho. Por supuesto que no hubiera podido estar bien sin el ciclista que es parte muy importante de todo ésto.

Pero vamos, hablando de mi que a él no le gusta ni que le nombre en la red... ahora soy una persona mejor. Porque soy la de antes pero con lo mucho aprendido por el camino de estos últimos años, que no es poco. He aprendido que física y emocionalmente se hace crack pero sobre todo he aprendido una cosa que nunca se me olvidará y es que EL CAMBIO EMPIEZA POR MI.

No necesito daros más detalles a los que tenéis dos hij@s de tan corta edad y demasiadas explicaciones tendría que daros a los que no os habéis encontrado en esta situación de gato acorralado entre la juventud y los deberes trascendentales de una vida que has elegido (pero de la que no tenías ni puñetera idea).

Aquí dejo esta entrada, aceptando que sigo adelante con más fuerza y convicción en la crianza de mis lechonas aceptando que mirando para atrás no lo he hecho como me hubiera gustado pero si lo mejor que he podido.

:) Muak!

3 comentarios:

  1. ¡¡¡¡ama txula no se rinde!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡¡y eso nos mola un montón!!!!!!!!

    ONGIETORRI DE NUEVO!

    ResponderEliminar
  2. Me alegra que vuelvas, acabo de descubrir el blog y me parece muy interesante :-)

    ResponderEliminar
  3. Gracias!! Aquí sigo pero estoy preparando mi retorno.con éste y un nuevo blog que os va a gustar porque en mi grupo de Facebook Aprendo Jugando ya somos más de 21.000 personas y eso se merece un blog en condiciones!!!:-) :-) :-) :-)

    ResponderEliminar