Estamos pasando unos días en Ondarroa, un pueblo de la costa Vizcaina y aquí es de costumbre al salir de la playa quitarles la arena a los niños con polvos de talco.
Es mano de santo!! Le frotas las piernas con talco y se le cae toda la arena incluso la mojada, esa que está pegada a la piel. Así le vistes sin arena!
Una maravilla.
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