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jueves, 3 de diciembre de 2015

Soy como mi madre

Esta tarde le han operado a mi madre. Todo ha salido bien, una espina de pescado que se complicó hace un año y que tras una operación le ha vuelto a dar guerra... y de nuevo al quirófano. 

Cuando ves a tu madre en la cama de un hospital se te remueve todo y no me refiero solo al estómago, que también, sino a la cabeza y al corazón.

La naturaleza nos prepara para cuidar de nuestros hijos y la vida nos enseña a cuidar de nuestros padres. Pero cuando llega el momento en el que tú eres quien coje su mano es duro. 

En varias ocasiones he leído acerca del espejo que es una madre para sus hijos y hoy hemos estado mi madre, mi hermana y yo reflexionando acerca de ésto justo antes de que entrara al quirófano. 

Hemos estado leyendo un artículo de El camino Rubí (página que os recomiendo) llamado "Tu regla, tu madre y tú". Y nos ha hecho reflexionar, aunque solo fuera unos minutos, acerca de nuestra relación como madres e hijas. 

Mi madre me dio la vida pero además, me lo ha dado todo. 


Me ha dado su forma independiente de pensar, su despreocupación por las cosas banales como el físico, su autodeterminación, su fuerza, su saber estar, su alegría, su manera de relacionarse con las personas y digo personas porque lo mismo le hace un regalo por Navidad al carnicero, al porteo o a la vecina y se los hace de corazón. "Manos que no dais qué esperáis" ese es su leitmotiv y el mío hoy. 

Una madre te hace miedosa o te ayuda a ser valiente, una madre te tiene entre sus faldas toda la vida o te abre la ventana para que vueles libre. Una madre te marca o te engrandece o a veces, las dos cosas. 

He tenido una gran suerte de tener una gran madre, un espejo en el que mirarme para imitar y por supuesto para intentar mejorar pero hay aspectos en los que nunca y digo nunca estaré a su altura. 

Mi madre no es lo que se dice una madre muy apegada, pero siempre ha sido muy atenta y cariñosa. 

Mi madre no es amiga, pero es guía y acompañante. 

Mi madre siempre ha sido alegre y divertida aunque seria a la vez. 

Mi madre siempre ha estado ahí pero me ha dejado volar libre desde muy pequeña 

Mi madre me ha enseñado con su ejemplo a ser madre y me está enseñando ahora a ser abuela. 

Gracias ama. Te quiero. 


sábado, 15 de septiembre de 2012

Los comienzos son complicados

Como todo en la vida, los comienzos son complicados, tienes una idea pero no sabes por dónde empezar... lo que hay que hacer es ponerse manos a la obra, ir al grano, como se suele decir, el que algo quiere, algo le cuesta. 

Ser madre no es una tarea fácil, nadie ha dicho que lo sea, sin embargo este es un buen ejemplo de los que, y tirando de nuevo de los dichos populares, no lo sabes hasta que no lo vives...

Vale, ya soy madre y ahora qué?... pues manos a la obra, y sobre todo a disfrutar que no se acaba tu vida ni tu juventud cuando tienes un hijo... cambia, eso sí, pero para mejor!!

Lo primero que me gustaría decir es que tengo 2 sobrinas, India de 6 años y Malena de 3, ambas son, como todos las niñas, encantadoras y con ellas y mi hermana Esti he aprendido y estoy aprendiendo cada día un montón de cosas que quiero ir compartiendo con las madres que no tengan una hermana mayor como yo y empiecen de 0, digamos que yo he empezado en el nivel 3 en esto de ser madre... y reconozco que juego con ventaja.